Saludos

Hola, en este momento me siento como si mandase un señal al espacio, esperando una respuesta...

viernes, 6 de marzo de 2015

CASTRACION INTELECTUAL Y MIEDO A LA OBSCURIDAD


Antes que nada, una aclaración, NO estoy en contra de la fe, de echo, la espiritualidad es a mi parecer uno de los ejes de nuestra existencia.

Pero si estoy en contra de la CASTRACION intelectual que implican  las RELIGIONES judeo cristianas.  Por varias razones…

Pero sobre todo por lo incoherente con la evolución intelectual de las personas, en el siglo XXI.

Lo que van a leer a continuación es solo mi opinión (doxa, no logos) es decir lo que opino, no lo que sé. Por consiguiente abierto a toda crítica.


Aquí Vamos.

El niño, a través de su desarrollo intelectual, atraviesa por una serie de cambios, que van desde un pensamiento muy concreto y solido a un pensamiento más abstracto. Es decir, desde un pensamiento de cosas limitadas y especificas a un pensamiento de ideas y constructos intelectuales. Del mismo modo, el desarrollo moral, la idea de lo bueno o lo correcto, cambia en la medida que el niño madura intelectualmente, debido a este mismo proceso de madurez intelectual.

El miedo a la obscuridad

El miedo a la obscuridad, es quizás uno de los más metafóricos miedos del desarrollo del niño. No aparece de forma repentina, crece y se desarrolla de modo lento. Este miedo sin embargo no es un fenómeno indeseable, de hecho, este miedo son los desechos o efectos secundarios de otro fenómeno intelectual espectacular, impresionante y humano. La adquisición de la consciencia de ser, la adquisición de identidad. Cuando y solo cuando el niño descubre que hay un mundo allá afuera, que él es diferenciado del mundo y que hay cosas que desconoce, que ocurren cuando no está mirando. Cuando el niño se da cuenta que un día no hay flores en la maseta y al otro día descubre que hay flores. Su mente, su cerebro, su identidad descubre que hay fenómenos maravillosos que ocurren cuando EL no está… este fenómeno es la madre del miedo a la obscuridad, pero si lo miran bien, este miedo no es a la obscuridad, no es a la falta de luz, es a NO SABER, a  no poder ver lo que ocurre. Es como si su mente dijese. Hay un mundo allá afuera, listo para ser descubierto. El niño, se enfrenta a lo inconmensurable… a la obscuridad. Por eso. El miedo a la obscuridad debe ser bienvenido.

Sin embargo, este es un punto de vital  inflexión en la vida del niño, este momento determinara si el niño será y me perdonan la metáfora, seguidor o guía, oveja o perro pastor. Y todo depende de si se le deja o no la luz prendida. Los adultos, sabemos que no pasa nada en la obscuridad, mientras que el niño no lo sabe. Debemos transmitir seguridad y permitirle enfrentar sus miedos. Entonces en un acto de “frialdad afectiva y controlada” le decimos al niño, no pasa nada en la obscuridad y le apagamos la luz…. El niño va a sufrir, tendrá miedo y este probablemente le acompañe un par de noches y cuando finalmente descubra que no ocurre nada, dormirá tranquilo, sintiéndose dueño de su espacio, dueño de su dormitorio, rey en su pequeño reino. AMO Y SEÑOR DE SU ESPACIO… y esto es espectacular!!!.
 Si por el contrario, le decimos no pasa nada en la obscuridad y le dejamos la luz prendida, el niño notara una incoherencia entre nuestro discurso y nuestras acciones, lo que traerá grandes inseguridades… supondrá que debe pasar algo muy malo, porque los adultos, los protectores, los grandes deben dejar la luz prendida. Dormirá en SU pieza, Pero no suya, pertenece a  LOS MOUNSTROS y estos mounstros lo acompañaran siempre; para siempre, por lo tanto necesitara seguir a alguien que le ofrezca una linterna, porque su miedo es mayor que su deseo de ser independiente…

El miedo a la obscuridad es una metáfora del miedo a la INCERTIDUMBRE y esta estará en cada decisión acto o empresa que el adulto emprenda, si el niño vence a la obscuridad en los primeros años de vida, JAMAS tendrá miedo de mañana.

Yo quiero eso para mis hijas.

No pasa nada en la obscuridad, esa es la verdad.
No es astuto proteger al niño de la verdad, es más sano dejar que se acostumbre a ella.

¿Qué piensan de un padre que usa el miedo a la obscuridad de un niño, para conseguir que se porte bien?

El desarrollo moral por otro lado, pasas por etapas, en donde en un comienzo lo correcto es lo que los padres ordenan, solo por que así lo ordenan, para luego convertirse en una moral auto centrada, en donde el niño hace lo correcto por que así evita un castigo u obtiene un premio y el desarrollo continua hasta convertirse en individuos más maduros (no todos alcanzan este estado) en donde lo correcto es simplemente lo correcto, sin apellidos dado que el sujeto posee una idea del bien de tipo universal.

Sin embargo y aunque pueda parecer una atrocidad, existen padres que inhiben el desarrollo del constructo moral natural,  por temor a que el niño habiendo desarrollado una idea de lo correcto propia, se desvíe de los propósitos familiares o de los intereses del clan.
De este modo, el padre tiene hijos centrados en que la idea de lo correcto es lo que él y solo lo que él decida, de este modo tiene hijos obedientes y temerosos del castigo paterno, hambrientos de una aprobación que rara vez llega, por que el mecanismo de acción de la inhibición del desarrollo moral es,  no encontrar  jamás algo suficientemente bueno.

Supongo que esto salpico a muchos, especialmente a mi  (0.o)

Ahora la religión.
Si observamos las estructuras morales de las principales religiones, notaremos que existen como capaz, los pensadores, los medios y el pueblo, es decir los pastores y los corderos, la metáfora no es mía, la usa la propia iglesia.
Ahora bien, las religiones judeo cristianas necesitan tener un control directo del comportamiento de sus fieles, en lo sexual, por ejemplo, manejando lo  que podríamos denominar la economía reproductiva (tema para otro articulo) en donde existen reglas muy estrictas respecto de como, con quien y cuando puedes tener sexo, o respecto de la colaboración con la iglesia, o respecto de que música escuchar (por ejemplo los goliardos) o que programas de televisión ver… o que libros leer. Recuerdo que un pastor opinaba sobre que sus fieles no debían escuchar a Lady Gaga por que promovía la lujuria;  todo esto, en base a que a Dios no le gusta y por lo tanto tendrás problemas con el papá… Las iglesias judeo cristianas tratan a sus fieles como a niños de entre cuatro a diez años, ofreciendo premios o castigos si siguen o no sus reglas… el paraíso o el infierno. Paraíso al que cada vez es más difícil llegar por que jamás serás suficientemente bueno, pues en cuanto estés casi seguro de ser digno… serás poco humilde y te alejaras del ideal… jamás estará bien.
Con esta estrategia, los pastores mantienen a raya a los corderos…

Pero hay otro punto.
Las iglesias promueven en el pueblo (los niños) el temor al mañana, en vez de asegurar que todo estará bien y que no hay nada que temer, que el universo es un buen lugar, las iglesias meten en la cabeza de sus fieles la idea de que allí en la obscuridad (incertidumbre) mora un mounstro, capaz de conceder la condenación de su alma… la iglesia castra el desarrollo moral y nos obliga a dormir con la luz prendida….
El universo es un sitio espectacular para vivir. Los únicos moustros de verdad, son cuentos de viejas para asustar a los niños.
Para terminar,
Hay un momento en la vida de todos, en que es necesaria esta estructura moral y pedagógica como la que ofrecen las iglesias actuales.

Pero ese tiempo ya paso, la humanidad ya no debiera creer en mousntros ocultos en la oscuridad.

Debiéramos poder dormir con la luz apagada.

jueves, 11 de noviembre de 2010

De perros y gatos, celos y malos ratos

Mi Gata - Alicates - Por Alley Cat
   Una de las cosas que siempre me llamo la atención, es que a mucha gente no le gustan los gatos, y cuando les preguntan por qué, señalan que tienen mal olor o dejan pelos, o arañan los muebles, cosa que me parece cierta, pero no lo suficientemente poderosa como para justificar el desagrado de estos como mascotas, dado que un animal bien educado no hace daño en la casa, sea este perro o gato. Pero lo que más me llama la atención, son las razones de tipo, juicio moral, respecto de los felinos. Como por ejemplo: "no me gustan los gatos porque son desleales o veleidosos, o hasta traicioneros", en fin... he observado por ahí, que existe una curiosa relación casi estadística entre "cuanto te gustan los gatos" y que tan celos@ o desconfiad@ eres. Pienso que tener un gato, puede ser desde terapéutico hasta una experiencia emocionalmente correctora.


Estas son las razones:

Aquellos que prefieren los perros, y que en general son emocionalmente competentes, no establecen con sus mascotas relaciones de codependencia, sin embargo obtienen de su perro un amor incondicional sobre el cual proyectan sus necesidades afectivas, de este modo el amor que reciben de sus mascotas es absoluto, consistente y noble, ya sabemos cómo reza el aforismo.... mientras más conozco a la gente, mas quiero a mi perro... quien supuestamente es mejor que la gente pues esta te traiciona o es innoble o veleidosa. Y como me resulta útil el ejemplo, por qué no decirlo,  felina ¿no? .Pero si observamos un poco el comportamiento del perro es posible que descubramos lo siguiente.

     El perro, es un animal por instinto gregario, pertenece a una manada en donde hay un líder o perro alfa quien tiene ciertos derechos de procreación y alimentación, es decir, tiene prioridades sobre las hembras y es el primero que come, y cuando esta saciado, entonces y solo entonces come el segundo y así en orden jerárquico, el perro, está determinado a seguir al líder de la manada, pues de esta depende su supervivencia. Por otro lado, el perro es un animal territorial, defiende sus dominios de intrusos pues estos o robaran la comida o las hembras y ambas cosas son muy malas, de acuerdo a la perruna existencia. Estas características instintivas hacen del perro un compañero ideal, Cuida nuestra casa y nos sigue donde sea, es obediente al límite de morir por una orden nuestra, podemos contar ciegamente con el... Pero, esto se debe a un condicionamiento evolutivo del que obtenemos beneficios, no quiero decir que el perro no pueda expresar hacia nosotros algún grado de vinculo, porque está demostrado que este existe, solo trato de mostrar que el perro carece de la libertad o el poder de "no amarnos" de largarse de nuestro lado si somos malos amos, si no lo alimentamos o lo golpeamos, igual nos ofrece obediencia. Se arrastran esconden la cola se demoran pero igual regresan a su amo, de quien dependen instintivamente puesto que así está escrito en sus genes. Nos aman incondicionalmente, no voluntariamente.

Los gatos son animales en esencia solitarios, muy territoriales y desconfiados, comen solos; si no los alimentamos, salen de cacería, si no les proveemos donde dormir descansan a la sombra echados en la rama de un árbol, son distantes y no nos necesitan para nada, hecho que angustiaría profundamente a alguien emocionalmente dependiente de un amor incondicional.       

Las comparaciones son idiotas y muchas veces injustas, pero veamos lo siguiente:

Cuando un perro esta cómodo echado bajo la sombra de un árbol y lo llamas, viene feliz, moviendo la cola contento de que el amo le preste un momento y quiera jugar, pero no puede decir que no; mientras que el gato , solo si esta de ánimo se acercara a ver que se te ofrece, pero si no quiere, entonces no hay fuerza en el mundo que haga que se quede a tu lado, es más, si lo presionas te mostrara las garras y probablemente lo pases muy mal.

Es como si el animal plantease muy claramente lo siguiente... No es personal, en serio, pero en este momento no me apetece ser acariciado, si el gato se acerca y se le rechaza, tampoco pasa nada, para el animal no es personal, sola que no quieres jugar ahora.

Si por alguna razón, se le falta el respeto al perro, se lo golpea o se lo reta, volverá incondicionalmente, mientras que el gato, desconfiara de su agresor de forma inmediata, poniendo fin a cualquier relación que hubiese existido.

El presente monologo no pretende ser una apología de la raza felina, sino que pretende ser la base para el análisis que sigue a continuación:

Existen en mi experiencia dos tipos de relaciones de parejas, las relaciones Caninas y Las relaciones Felinas, ambas centradas en el grado de seguridad personal que tienen los integrantes de la relación.

En las relaciones caninas, uno o ambos miembros de la pareja exigen un amor incondicional, aun si esto implica aceptar ofensas y malos tratos, se tienen expectativas irreales de amor automático, no importando los méritos que el otro miembro de la pareja haga para merecer este amor que ahoga y asfixia. En esta modalidad de pareja, no se puede hablar con alguien más, si en una reunión social uno de los miembros comente el error de ser cortes con un tercero, el miembro afectado descargara una ira perruna sobre su pareja y luego, esperara que esta regrese, ojala moviendo la cola.

Una relación felina por otro lado, es una relación de tiempos distintos, de mensajes de aceptación y amor correspondido pero ganado, No hay falta de respeto,  no existen las dudas y los celos pues cuando un gato quiere estar cerca de alguien, ese alguien se ha ganado la lealtad de un ser que disfruta de su compañía, pero no le necesita, no está condicionado. Expresiones como Te amo pero hoy quiero estar sol@ o Te amo pero no quiero hacer el amor, son perfectamente entendibles para los gatos, mientras que a los perros les aterran.

Por eso, tener un gato puede ser una experiencia emocionalmente correctora o terapéutica, por que ayudara a su compañero, no dueño ni amo, porque no se puede poseer a un ser que se define como libre, a conocer aspectos de la lealtad y cooperación que y por qué no, del amor, en donde no existe ni la más mínima dependencia.


PS: Personalmente prefiero que sean gatas, son más limpias eso sí, a con sus anticonceptivos al día para no tener millones de gatitos por ahí.


Los gatos machos son hediondos.  XD




OJO: Para dejar un comentario, pincha en donde dice  N° de comentarios


 Gracias

Crisis de Panico

       Hola, este es un acticulo que escribi hace un rato, para el sitio web de La Torremedica, espero que les guste y si tienes alguna consulta, pues adelante, hare lo mejor posible.

CRISIS DE PANICO

       Una tarde, Alex comenzó a sentir un dolor punzante en el pecho, sentían una extraña presión y dificultad para respirar, una idea comenzó a dar vueltas por su cabeza… ¡voy a morir! … esto es un paro cardiaco…. Sus piernas tiritaban, un sudor frio cubría su cuerpo y deseaba salir corriendo, sin embargo la sola idea de estar en un lugar público le resultaba aterradora. Llego a la clínica muy angustiado, una vez dentro comenzó a sentirse mejor. Los médicos de turno tomaron un electrocardiograma, muestras de sangre y le tuvieron en observación, mas tarde le inyectan un calmante y le enviaron a casa, con la indicación visitar a un psicólogo o psiquiatra... Acababa de sufrir una crisis de pánico…

    Las crisis de pánico como fenómeno que se fundamentan en dos aspectos centrales del funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

    1. Los seres humanos, al igual que el resto de los animales, poseemos un sistema nervioso encargado de, entre otras cosas, mantener la supervivencia del individuo, es por eso, que aun cuando dormimos el más profundo de los sueños, nuestro sistema de alerta nos despierta al oír un ruido no habitual en nuestro ambiente o cuando aun con los ojos cerrados, detectamos una presencia desconocida. Este sistema nervioso, nos alerta cuando las condiciones ambientales son evaluadas como agresivas o colocan en peligro la integridad física del individuo, dando al resto del nuestro cuerpo la orden de prepararse para luchar o huir. La inminencia de un ataque producirá entre otras cosas aceleración del ritmo cardiaco, aumento de frecuencia respiratoria, sudor frio, y aumento de la tensión muscular, reacciones que no sorprenden a nadie, ante la inminencia de un ataque.

    2. Una particularidad muy especial de nuestro cerebro es que no es capaz de distinguir entre un estimulo real y el recuerdo de este, es decir, reaccionamos de forma similar ante un recuerdo que ante un estimulo real y presente, con una pequeña diferencia de intensidad. Por ejemplo, el recuerdo de un limón jugosos nos hará salivar quizás un poco menos que lo que conseguiría la vista de un limón real. En estados profundos de concentración no podemos distinguir entre la fantasía y la realidad, es por eso que nos asustan las películas de terror aun que sabemos que no existe el personaje, o después de que terminan, quedamos con la sensación de alerta, esperando encontrarnos con el monstro detrás de la puerta de nuestro dormitorio. En resumen, podemos hacer que nuestro cuerpo reaccione frente a un recuerdo de modo casi tan vivido como si se tratase del estimulo real.

      Estas dos condiciones se confabulan para provocar lo que hoy es casi uno de los motivos de consulta más recurrentes a psicólogos y psiquiatras. La sensación de estrés constante por presiones laborales o familiares, los compromisos por cumplir y exigencias personales así como una rigurosidad en el alcance de metas por ejemplo o elevadas exigencias respecto del orden de la casa, determina que los individuos se sientan cada vez mas presionados, obligando a vigilar de modo constante su desempeño, asumiendo responsabilidad agotadoras, tanto laborales como personales las que después de un tiempo prolongado generan estados de estrés elevados, el individuo trabaja mientras duerme, sueña realizando trabajos, ve televisión pensando en el informe que debe entregar mañana hasta que su sistema nervioso interpreta este esteres como una situación peligrosa para la integridad física y prepara a su cuerpo para huir o luchar, por lo tanto se acelera de golpe el corazón, causando la sensación de detención o arritmia, el flujo respiratorio se aumenta, causando la sensación de falta de aire y presión en el pecho, la tensión muscular aumenta generando, aumenta la traspiración etc. Todos estos síntomas pasarían desapercibidos ante el ataque de un animal por ejemplo, pero ocurren mientras vemos televisión o conducimos a casa. Lo que nos lleva a sentir un temor inexplicable un miedo al lugar donde nos encontramos, es aquí donde nuestro cerebro trata de explicar todo cuanto hemos sentido y pensamos ¡voy a morir! Idea que no es más que la conclusión a la que nos lleva lo inexplicable del fenómeno que acabamos de experimentar.

El tratamiento:

    El trastorno de angustia y las crisis de pánico (son en realidad categorías distintas de un mismo desorden por decirlo así) deben ser tratadas por dos profesionales en conjunto, desde que estos desordenes implican un funcionamiento alterado del sistema nervioso es necesario modificar las concentraciones de neurotransmisores, así mismo es extremadamente importante que el paciente alcance lo antes posible un estado de tranquilidad que permita hacer frente a los eventos que desencadenantes de esta sobre tensión nerviosa, es por ello que el primer paso terapéutico es consultar a un psiquiatra, quien recetara los medicamentos que considere necesarios de acuerdo al caso en particular. Una vez que el paciente se encuentre medicado, su psiquiatra le enviara al psicólogo, con quien trabajara para hacer frente a los fenómenos psicológicos que sostienen y desencadenan las crisis, así como aprenderá las técnicas de higiene necesarias para modificar su conducta y evitar que estas crisis vuelvan a repetirse.

     Si bien cada caso es diferente y no existe una formula precisa para el tratamiento es importante que el paciente sepa que deberá asistir al psiquiatra y psicólogo por un periodo no inferior a un año, alcanzando resultados óptimos a los dos años aproximados de tratamiento.

     Casi la totalidad de los tratamientos que llegan a su fin presentan una adecuada recuperación, sin embargo la mayoría de los pacientes interrumpen su tratamiento debido a que se sienten mejor y la sintomatología ha desaparecido, lo que en definitiva es un error.
      Si alguno de los síntomas explicados le resultan familiares, por favor consulte a su médico, la verdadera salud empieza por un paciente responsable.

    La información entregada no pretende ser una guía para el auto diagnostico, sino que tiene una Intención absolutamente pedagógica y descriptiva, por lo que la precisión de las explicaciones y terminologías empleadas podrían no aplicarse a cada caso en particular.

Consulte siempre a su médico.

Un paciente observador es un paciente responsable.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Hola.

          Hola a todos, o como e visto en por ahí, Hola Mundo.

         Antes de seguir mas adelante, necesito explicar dos cosas bastante serias, una: Sufrí (la verdad creo que la disfruté) de dislexia durante mucho tiempo y por lo tanto, suelo tener muy mala ortografía. Me comprometo eso si a al menos tratare de correr un corrector ortográfico de vez en cuando, para no ofender al lector; Dos : Soy psicólogo, la verdad es me gusta tanto lo que hago, me apasiona tanto lo que hago que es posible que en algún momento me pierda en enredos de puntos de vista o posiciones paralelas.  Asi que es posible que se topen con algún episodio recursivo dialéctico, agrumado entre la conversacion.


       Tengo la intención de escribir un poco cada vez, así como me imagino que deben existir millones de personas que esperan ser leídos. Se me ocurre que quizás esta sea una buena forma de recolectar ideas pensamientos y otras cosas mas que una forma de transmitir memorias a otros seres humanos, así que si por alguna razón te topas con este blog y te gusta lo que encuentras y te resulta útil, es completamente tuyo,  tomalo y usalo según te plazca, que yo he hecho lo mismo muchas veces.